26 mayo 2020

OPORTUNIDADES A LOS JÓVENES

Recuerdo una conversación mantenida hace tiempo con Aíto García Reneses sobre su apuesta por Ricky Rubio poniéndolo en pista con quince años. Le comenté algo así sobre el mérito que tenía la apuesta de un entrenador por un chico tan joven y su respuesta contundente, convencida. “No te equivoques Miguel. Pongo a jugar a Ricky porque nos ayuda a ganar”. El mismo Aíto en otro momento y en una de esas conversaciones enriquecedoras sobre baloncesto, que nunca daban un gran titular periodístico pero si muchas ideas baloncestísticas, se refería al concepto equivocado de que los entrenadores debían dar confianza a los jóvenes. “No Miguel, cambiemos el matiz. Son los jugadores jóvenes los que deben ganarse la confianza de los entrenadores”.

Esas dos afirmaciones, susceptibles al debate, tienen en sí mismas muchos más matices que las enriquecen. Y como lo valioso no son las frases (los tweets) si no sus argumentos, me apetece compartir con quien lo desee esas reflexiones. El mérito de los entrenadores es ayudar a crecer al jugador,  detectar el talento joven y darle la oportunidad de expresarlo. Observamos que hay un chico/a con capacidades para competir entre los adultos y nuestro primer reto es intentar acertar en si puede hacerlo de inmediato, a medio plazo, o a largo plazo. Ahí está la primera de las miles de decisiones que debemos tomar (o proponer) los directores técnicos, los entrenadores. Y a partir de ahí la obligación de los clubes es crear esos escenarios para desarrollo deportivo de sus jugadores/as. El itinerario formativo adecuado.

Hay diferentes tipos de equipos en los clubes. El sénior A que compite y al que se le exige rendimiento. Los sénior B incluso C en lo que aún sin dejar de competir permiten dar más oportunidades a jóvenes, los que se las hayan ganado desde su actitud y aptitud, y que viven la importante etapa de transición del baloncesto junior al sénior. Ahí cada competición, cada club,  cada equipo, cada jugador, cada realidad es diferente y uno, como responsable deportivo de su club, debe adaptarse a cada una, debe diseñar el traje a medida para cada jugador/a. Esa es nuestra obligación si queremos hacer un trabajo honesto en la dirección técnica de cualquier, insisto, cualquier club.

Porque los códigos del deporte profesional y amateur son mucho más coincidentes en la esencia de lo que la gente se cree. Varían condiciones, entornos, contratos y niveles pero en esencia hablamos de deportistas que quieren competir al máximo nivel de lo que sean capaces y de entrenadores séniors que quieren ganar y a los que se les exige ganar. Hablamos de gente que ama y respeta el baloncesto y que lo disfruta aceptándolo desde la exigencia máxima.

Una vez dada la oportunidad de estar, ese jugador o jugadora, tenga 16 años o 40, debe ser capaz de sumar para el equipo. Y si no es capaz de sumar para el equipo, entonces seguramente ese no será su equipo adecuado. A lo mejor lo fue o lo será en un futuro pero el deporte de rendimiento, es decir, en este caso el baloncesto sénior del primer equipo del club, vive en presente. Y los tiempos de evolución en baloncesto muchas veces no lo decide nadie más que el propio baloncesto, que el rendimiento del deportista.

El jugador tiene que aprender a ganarse la confianza del entrenador. La lectura del jugador debe ser: – Entreno tan bien, tan serio, tan concentrado, tan intenso que no te doy una sola razón para no ganarme el derecho a jugar el partido y, en ese partido, mi rendimiento te ofrece la confianza para mantenerme más minutos en pista -. De ahí la importancia de fomentar desde muy jóvenes la sana competitividad en los entrenamientos y, obviamente, la de los partidos. Acabo con otra frase de Aíto que también ha conseguido simplificar muchos debates internos: “Salen a jugar los que mejor entrenan, y entre los que mejor entrenan, juegan más lo que rinden más”.

 

Francesc Canals

Fundador de I am Winners, con más de 20 años de experiencia en baloncesto femenino.

Winners Tech Academy

Sabemos que para ti no solamente es jugar a baloncesto, es llegar a dominar las técnicas a un nivel profesional. Por eso te ofrecemos un programa continuo de perfeccionamiento que te permitirá alcanzar tus metas.

You have Successfully Subscribed!