¿Cuántas veces hemos podido entrenar o ver a jugador@s que creemos tenían o tienen unas capacidades técnicas y físicas mejores que otros, y después no llegan a jugar al nivel que nosotros creíamos?
Hay jugador@s que quieren jugar a un alto nivel, pero una cosa es querer y otra muy distinta el poder; por otro lado, tenemos los que pueden, pero no quieren. En los dos casos creo que la clave está en el factor X: la mente.
No es fácil ser persistente: no desfallecer en el trabajo diario, continuar trabajando cuando no nos salen las cosas cómo queríamos; no es fácil ser disciplinado: conseguir unas rutinas independientemente de cómo nos levantemos cada día de la cama; no es fácil conseguir una mayor capacidad de concentración o que ésta sea lo más uniforme posible en el trabajo diario y, así podríamos enumerar: la capacidad de anticipación, el aprender a interpretar, conseguir mejorar las habilidades de percepción, etc.
Como he comentando anteriormente, muy pocas cosas son fáciles, especialmente: El Factor X (es el diferencial), la mejora pasa por mejorar todo lo que nos dificulta nuestra meta, y tenemos una gran suerte: ¡ES ENTRENABLE!!!
“Tienen talento deportivo… esa cualidad difícil de definir se traduce en una mayor capacidad de mejorar.” David Epstein
I’M AFRAID TO JUMP : JUMP!!!